Rozar la línea de la sobredosis en tu cuerpo, esnifar tu olor con fuerza , y que se me quede guardado en mi memoria para cuando me entre el mono de tí.
Pincharme cada una de tus palabras en mis venas y que recorra por todo mi cuerpo tu esencia.
Alarmantemente una yonki de tu voz cada vez que me hablas al oído,
rezo porque tu tambien estes enganchado a mí;
mis mensajes de las dos de la mañana, cada dolor de estómago cuando noto que te pierdo y alguna lágrima no confesada que habla de tí.
Lo más desesperante es no querer desintoxicarme.
